UNACEM se suma a La Hora del Planeta apagando las luces de sus plantas de Atocongo y Condorcocha
- Como cada año, la empresa apagará la iluminación no esencial de sus plantas de Atocongo y Condorcocha este 28 de marzo a las 08:30 p.m., en una acción simbólica que busca visibilizar su compromiso con la eficiencia energética, la reducción de emisiones y la acción climática.
Lima, marzo de 2026.- Por décimo séptimo año consecutivo, UNACEM se suma a La Hora del Planeta, la iniciativa global que invita a millones de personas y organizaciones a reflexionar sobre el impacto de nuestras acciones en el planeta. Como parte de esta jornada, la empresa apagará la iluminación no esencial de sus plantas Atocongo (Lima) y Condorcocha (Tarma) el próximo 28 de marzo a las 08:30 p.m., reafirmando su compromiso con la acción climática y la construcción de un futuro más sostenible.
La Hora del Planeta es un movimiento internacional impulsado por World Wide Fund for Nature (WWF) que invita a ciudadanos, instituciones y empresas a apagar las luces durante una hora como un gesto simbólico para promover la acción climática. Este año la iniciativa cumple 20 años movilizando a millones de personas y organizaciones en cerca de 190 países, consolidándose como uno de los mayores movimientos globales de concientización ambiental.
En ese contexto, UNACEM se suma a esta acción global apagando la iluminación no esencial de sus principales instalaciones productivas en el país, reforzando su compromiso con el uso eficiente de la energía y la reducción de emisiones en sus operaciones.
La participación de UNACEM en esta iniciativa también se alinea con su estrategia de sostenibilidad y descarbonización, que contempla metas concretas como la reducción progresiva de emisiones al 2030 y el objetivo de alcanzar la carbono neutralidad al año 2050.
Para avanzar hacia estas metas, la compañía impulsa iniciativas enfocadas en eficiencia energética, innovación tecnológica y procesos productivos con menor intensidad de carbono, contribuyendo a la transición hacia una industria del cemento más sostenible. Actualmente, cerca del 90% de la energía eléctrica utilizada en la fabricación de sus cementos proviene de fuentes renovables.
Además, promueve acciones de conservación de ecosistemas como el Santuario de Amancay de UNACEM, un Área de Conservación Privada de cerca de 800 hectáreas ubicada entre Lurín y Pachacámac, que protege las lomas costeras y alberga alrededor de 180 especies de flora y fauna, entre ellas la emblemática flor de Amancay.
En esa misma línea, la compañía ha recibido recientemente la tercera estrella del programa Huella de Carbono Perú del Ministerio del Ambiente, reconocimiento otorgado a organizaciones que han medido, verificado y reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero, como parte de su camino hacia la carbono neutralidad.